Paris Saint Europa
Lo que no pudieron hacer con Zlatan, Cavani, Neymar, Mbappe o Messi, lo hicieron con Luis Enrique. Y por partida doble. La solución del PSG a la sequía europea no estaba dentro del campo sino en el banquillo. Lo que necesita el club era conducción colectiva, no figuras individuales de primer orden mundial. Por más que se tengan los millones, hay que saber cómo invertirlos.
La llegada del técnico español implicó una nueva organización a nivel plantel. La hinchada se había acostumbrado a la llegada de un crack mundial por temporada. Eso para el club era bueno en términos comerciales pero no le había producido nada a nivel deportivo en tanto el objetivo prioritario era ganar la Champions League. Ya ganar la Ligue 1 era algo normal para un club que antes de la llegada del grupo qatarí no había tenido tanto dominio en Francia.
Con Luis Enrique todos tenían que trabajar. El club comenzó a fichar en función de lo que quería el técnico y no en función de lo que quería la hinchada. Se logró hacer un equipo sólido a nivel colectivo y no alrededor de uno o dos jugadores. La salida de Kylian Mbappe fue, tal vez, la apuesta más arriesgada del técnico y la que mejor le funcionó. El crack se fue al Madrid a ganar la Champions League pero el que la termino ganando sin él fue el PSG. Y dos veces consecutivas.
Sin cracks pero sí con muy buenos jugadores. Tal vez Dembele sea el único jugador que entre en esa categoría. Hay varios jugadores que se potenciaron con la llegada del técnico español. Vitinha alcanzó una exposición que no había tenido en sus pasos por Portugal e Inglaterra, Nuno Mendes comenzó a tener mayor protagonismo, Pacho se convirtió en jugador de élite para el mercado internacional, Ramos comenzó a amistarse con las redes. El PSG ya no era el equipo de Mbappe, sino de Luis Enrique.
Tuchel estuvo a punto de alcanzar la gloria europea en el 2021 pero no pudo ante el FC Bayern. Eso fue lo más cerca que estuvo el club parisino de levantar la orejona. Pero ya estaba dando avisos que pronto le llegaría su chance. De ahí en más tuvo un par de semifinales antes de alcanzarla por primera vez en el 2024/25. Aprendió a ser un equipo protagonista y aprendió golpes como la remontada del Barcelona que le ayudaron a ser un mejor equipo.
Hoy el PSG es un equipo de jerarquía. Y se notó desde que arrancó la fase de grupos como vigente campeón. Ese status le dio una seguridad que antes no tenía y que le ayudó a pasar escollos complicados. Como el Liverpool, como el FC Bayern por ejemplo. Partidos que hace 3-4 años los perdía. Luis Enrique no solo los mejoró deportivamente sino mentalmente. Se podría decir que este PSG es un equipo de autor. Ya ganó 2 al hilo y se va por la tercera. Difícil pero no imposible. Hay que creérsela y Luis Enrique es bueno en eso.
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